7 dic 2010

'Gangs of New York' (Scorsese, 2002)

Abro la veda con una cinta que vi anoche a horas intempestivas y con la que disfruté enormemente. Se trata de 'Gangs of New York', el largometraje número veinte de la carrera de Martin Scorsese, uno de los mejores directores vivos y, si se me apura, de la historia. La película, de 2002, supuso la primera colaboración entre el realizador neoyorquino y Leonardo DiCaprio, quien curiosamente fue recomendado para el papel por el anterior actor fetiche del director, Robert De Niro, aunque en esta el joven actor lleva a cabo una interpretación bastante más pobre que las que un servidor aplaudiría las siguientes veces que trabajara a las órdenes de Scorsese; pero claro, cuando tu compañero de reparto es un coloso como Daniel Day-Lewis, uno de los mejores -y en este caso no cabe discusión alguna- actores que ha habido, verse eclipsado es lo más natural del mundo. El elenco principal lo completa Cameron Díaz, en una de esas puntuales ocasiones en las que demuestra que sabe actuar.

Teniendo en cuenta que 'Gangs of New York' fue un proyecto largamente acariciado por Scorsese, durante décadas de hecho, es comprensible que cuando por fin pudo materializarse el director acometiera su realización con una pasión extraordinaria, algo que se aprecia en todo momento. La película está ambientada en el siglo XIX y narra el convulso origen de la que en la actualidad es una de las ciudades más importantes del planeta, retratándola en una época en la que en sus calles, habitadas por incivilizados de toda índole, imperaba la anarquía y la brutalidad y todo se resolvía de la forma más primitiva posible; un mundo incipiente sumido en el caos y regido por leyes animales, lo más parecido a una jungla, algo que alcanza su máxima expresión cuando durante los disturbios cercanos al final podemos ver a un elefante campando libremente por las calles de la ciudad.

El filme tiene algunos defectos y no es tan perfecta como otras películas de su director, pero contiene varias secuencias deslumbrantes -como el prólogo, con Liam Neeson; la conversación entre Amsterdam, en la cama, y "el Carnicero", envuelto en una bandera norteamericana; la cruenta batalla final, durante la cual la banda sonora de Howard Shore alcanza su máximo esplendor; o los magistrales últimos segundos-, diálogos formidables -la mayoría pronunciados por el personaje de Day-Lewis- y una composición portentosa de dicho actor. Eso sí, la última hora adolece bastante del recorte de metraje que impuso el dueño de la Miramax, a quien le importó un pimiento cargarse toda la progresión dramática de la historia con tal de facilitar la distribución de la cinta y asegurar el éxito en taquilla (que lo tuvo).
En definitiva, magnífica película, con defectos anodinos que no empañan el resultado final, y a raíz de la cual se forjó la relación Scorsese-DiCaprio, que nos depararía dos de las mejores y menos reivindicadas obras del bueno de Marty, 'The Departed' ('Infiltrados') y 'Shutter Island', además de 'El Aviador', que planeo ver próximamente.

Por si a alguien sirve de empujón final para animarse a verla, en FilmAffinity la he votado con un ocho sobre diez, aunque confieso que no lo he hecho con demasiada convicción. Cada vez le encuentro menos sentido a eso de puntuar el arte; como dice el gran Vigalondo, "¿después de echar un polvo le ponéis estrellitas?".
William Cutting (Daniel Day-Lewis): ¿Cómo te llamas?
Amsterdam (Leonardo DiCaprio): Amsterdam.
William Cutting (Daniel Day-Lewis): Yo soy New York.

1 comentario:

Atticus dijo...

Que bien que escribas una entrada sobre la película, así me ahorras al trabajo de ir preguntándote cada vez que veo algo nuevo en FilmAffinity.

Bueno, a mí me has animado a verla.
Y que grande es Vigalondo.